El último transbordador de Estados Unidos abandonó el martes la Estación Espacial Internacional (EEI), poniendo punto final a un programa de 12 años para construir y poner en marcha el puesto orbital, que se convierte en el legado principal de la flota de naves de la NASA.

El comandante del Atlantis, Chris Ferguson, y el piloto Doug Hurley activaron suavemente los chorros de propulsión a las 2:28 a.m. EDT (06:28 GMT) para despegarse de la estación, a unos 400 km sobre el océano Pacífico.

“Muchas gracias por acogernos”, dijo Ferguson por radio a los tripulantes de la EEI. “Ha sido un gran placer”.

“Os echaremos de menos, chicos”, respondió el ingeniero de vuelo de la estación Ron Garan. “Os volveremos a ver en la Tierra”.

Los controladores de vuelo de la NASA en el Centro de Control de la Misión permanecieron sentados en un silencio respetuoso al observar al último transbordador alejarse de la EEI, un proyecto de 100.000 millones de dólares llevado a cabo por 16 países que se ha montado y puesto en marcha durante 37 de las 135 misiones de transbordadores de la agencia espacial estadounidense.

En su visita de nueve días, Ferguson y sus compañeros llevaron más de cinco toneladas de alimentos, ropa, equipos y experimentos científicos, una carga que se pretende que dure durante el año que podría tardar la próxima llegada de naves estadounidenses a la estación.
El regreso del Atlantis a la Tierra, previsto para el jueves a las 5:57 a.m. EDT (11:57 GMT) en el Centro Espacial Kennedy pondrá punto final al programa de los transbordadores, que comenzó hace 30 años, sin que haya un sustituto preparado.

La NASA ha alquilado los servicios de dos empresas privadas, Space Exploration Technologies y Orbital Sciences, para seguir enviando suministros a la estación a partir del año que viene. Rusia, Europa y Japón también enviarán naves de carga.

Los astronautas irán en las cápsulas rusas Soyuz, con un coste de más de 50 millones de dólares por persona, hasta que y a no ser que empresas estadounidenses sean capaces de ofrecer servicios similares. Varias compañías, entre ellas Boeing, Space Exploration Technologies y Sierra Nevada, están fabricando naves de pasajeros, pero no se espera que haya ninguna preparada hasta 2015, aproximadamente.

El primer taxi espacial estadounidense volverá a casa con un premio: en una emotiva ceremonia de despedida celebrada el lunes, Ferguson presentó a los tripulantes de la EEI una pequeña bandera estadounidense que voló durante el vuelo de debut del Columbia en abril de 1981 y que se ha prometido para la primera empresa del país que lleve astronautas a la estación.

Luego la NASA quiere llevarla en vuelos tripulados a asteroides, la Luna y otros destinos más allá de la estación, a donde no pueden ir los transbordadores.

Antes de dejar la órbita de la estación, Hurley giró lentamente a medias alrededor del puesto orbital, que se había movido para dar al transbordador una perspectiva lateral sin precedentes que les permitió cuatro naves rusas atracadas, varios módulos de laboratorio y los paneles solares dorados que tienen la extensión de un campo de fútbol.

Tras unos 90 minutos, la tripulación del Atlantis rompió filas y puso ruta hacia un anochecer orbital al este de Australia para empezar su viaje de regreso de dos días a la Tierra.

“Devolvedla a casa sana y salva y disfrutad de los últimos dos días en el transbordador espacial Atlantis”, les dijo el astronauta Dan Tani por radio desde el Control de la Misión.

 Fuente: es.noticias.yahoo.com