¿Juegas a hacer castillos de arena y otras esculturas en la playa? Un estudio reciente publicado en la revista Journal of Water and Health revelaba que la arena de la playa es una importante fuente de bacterias y virus, pero que lavándonos las manos tras tocarla se reduce la exposición a microbios que causan enfermedades gastrointestinales. Concretamente la bacteria que más se transmite en la playa es la Escherichia coli.

Sin limpiarse las manos, sobre todo antes de comer, 11 de cada 1000 personas que acuden a la playa y manchan sus manos de arena pueden enfermar. Curiosamente la concentración de la bacteria E. coli es mucho más elevada en la arena que en el agua del mar
 
Fuente: www.panorama.com.ve